Pasar la itv es la obligación más tediosa por la que deben pasar todos los conductores que no quieren recibir sanciones. ¿Sabes cómo dar el aprobado en este trámite sin que el precio ascienda más de lo debido? Toma nota.

Cuando nuestro coche cumple cuatro años debemos pasar la primera Inspección Técnica del vehículo. Después de eso, en función del tipo de vehículo, deberemos realizarla cada año o cada dos.

Si eres un novato en el mundo del motor pensarás que para pasar la itv basta con acudir a la estación ITV más cercana, donde revisen la documentación y luego pasen a la inspección técnica en sí. Pero lo cierto es que hay muchos aspectos que debemos controlar para conocer el estado del vehículo y pasar la ITV.

Durante la inspección pueden revisar hasta 10 apartados del automóvil: documentos, detalles del exterior e interior, lunas, retrovisores, faros, frenos, suspensión, emisiones contaminantes…El resultado pueden ser fallos leves (con los que podrás pasar la ITV), graves o muy graves, con los que solo podrás conducir para trasladar el coche al taller.

Así que pon a punto tu vehículo para que puedas circular sin problemas.

Consejos para pasar la ITV con éxito y tranquilidad

El desconocimiento es un gran enemigo siempre, pero en temas de mecánica aún más. Además, sería una pérdida de tiempo llegar y que se nos olvide algún documento importante. Por estos motivos, debes considerar los siguientes consejos:

  • Fijarse en la fecha de caducidad: Recuerda que si conduces con la ITV caducada te pueden sancionar con una multa desde 200€ hasta 500€, así que es muy importante que no te pille el toro. Además, las estaciones no suelen dar cita de forma inmediata, por lo que considera pedirla con suficiente tiempo de antelación y ve preguntando precios en una y en otra para no asustarte.
  • Circula y aparca: Lo primero es hacer un pequeño entrenamiento al motor de tu propio vehículo. Circula al menos 20 kilómetros en cuarta. De esta forma eliminarás la posible carbonilla y el coche podrá alcanzar unos correctos niveles de emisión de gases. También es buena idea aparcar en pendiente para tirar de nuestro freno de mano y así comprobar su perfecto funcionamiento.
  • Tener los papeles en regla: Necesitarás la tarjeta de la ITV, el permiso de circulación y una copia del seguro (que nunca está de más).
  • Revisa bien el vehículo. En este punto, hay muchas cosas que podemos revisar:
  • Neumáticos: Comprueba la presión, que no haya cortes, desgastes ni deformaciones. Es obligatorio que la profundidad del dibujo del relieve no sea inferior a 1,6 milímetros.
  • Alumbrado: Aparca frente a una pared y comprueba que intermitentes, luces de cruce, largas y de posición funcionan correctamente y están bien reguladas para no deslumbrar a nadie. Lo mejor es que alguien te ayude desde fuera del vehículo.
  • Controla los pequeños detalles: Incluso si las puertas y ventanillas no se abren correctamente podría ser un problema. Supervísalo, así como los limpiaparabrisas, paragolpes, el claxon, los retrovisores y la matrícula (ni manchas ni números borrosos).
  • Frenos: Evidentemente, aparte del freno de manos que hemos comentado, todos los demás deben estar en perfecto estado. Comprueba que los discos y pastillas no estén desgastados y que ello afecte al sistema de frenado.
  • Niveles de líquidos: Desde el aceite hasta el agua del limpiaparabrisas. Es recomendable que cambies el aceite y el filtro de aire antes de pasar la ITV.
  • Cinturones de seguridad: Aunque no uses todos habitualmente, cerciórate de que todos se bloquean bien, así como el sistema de retención para niños, si lo llevas.

De esta forma, evitarás una calificación negativa y podrás pasar la ITV con un rotundo éxito.

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