Seguro que más de una vez te has hecho esta pregunta. Todas la gasolineras incluyen en sus dispensadores un sistema mecánico para cortar el flujo de combustible cuando detectan que el deposito se ha llenado.

La boquilla de la manguera tiene en su extremo dos orificios, una pequeña toma de aire que se comunica con una válvula interior por la que circula el carburante y otro grande para el combustible.

Este flujo genera una zona de presión en la válvula que hace que el aire interior del depósito se aspire hacia esta pieza. Lo que sucede es que cuando el depósito está a punto de rebosar, el combustible tapona la toma de aire de la boquilla y corta la circulación de aire.

El sensor de presión detecta esta falta de aire, inhabilitando el gatillo de la bomba y deteniendo, en consecuencia, el bombeo. Utilizando una válvula de retención se evita un desgaste innecesario de la bomba de succión y asegura que el suministro de combustible se mantenga en la tubería.

¿Cómo funciona un surtidor de combustible?

La bomba de un surtidor se compone de tres partes importantes:

  • Los tanques de almacenamiento de combustible: Estos contienen varios litros de capacidad y se encuentran ubicados bajo tierra.
  • La válvula de retención: Cuando el bombeo del combustible está completo y el motor de la bomba se apaga, el combustible dentro de la tubería no vuelve a caer al tanque. Por el contrario, se queda atrapada dentro de la tubería gracias al trabajo de la válvula de retención.
  • El medidor de flujo: El líquido pasa a través de una válvula reguladora que mide la velocidad del flujo de combustible y una membrana que lo comprime para dispensar la cantidad correcta de combustible, que se reducirá a medida que se aproxima al límite.

En algunas ocasiones, la manguera se bloquea antes de haberse llenado el deposito. Esto se debe a que algunas gotas de combustible han taponado momentáneamente la entrada de aire.

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