Para ahorrar combustible debemos procurar atender a ciertos parámetros de conducción con los que, además, nos sentiremos más seguros. Presta atención a nuestras recomendaciones y gasta menos al volante.

Conducir correctamente y emplear determinadas técnicas nos ayuda a gastar menos combustible, a sentirnos más seguros disfrutando de una buena conducción y, además, contribuye al medioambiente emitiendo menos gases contaminantes, lo cual es fundamental.

Técnicas de conducción eficiente y otros trucos para ahorrar combustible

Toma nota de estas recomendaciones.

1. Revisa el estado de tu vehículo

Independientemente del paso por la Itv, debes revisar los controles electrónicos del vehículo al menos una vez al año, los niveles de aceite y líquidos de freno, las bujías, que deben mantenerse sin residuos de la conducción. Es muy importante tener limpio el aceite y el filtro del aire para una combustión eficiente.

Utiliza un combustible con buenos aditivos detergentes para que el propulsor esté limpio y, además, ten en cuenta que la elección del tipo de aceite puede aumentar el consumo de combustible hasta en un 3%.

2. Neumáticos

Mantén los neumáticos a la presión recomendada (indicada en el manual del vehículo), ya que las cubiertas desinfladas aumentan la resistencia a la rodadura y, por tanto, se incrementa el consumo de carburante y las emisiones de CO2. Revisa la presión al menos una vez al mes.

3. El arranque

Si tu motor es de gasolina, inicia la marcha inmediatamente después del arranque, pero si es diésel es aconsejable que esperes dos o tres segundos antes de ponerte en marcha.

4. Aceleración y cambios de marcha

Saber elegir la marcha más adecuada en cada momento es vital para ahorrar combustible. Intenta mantener un ritmo constante de velocidad, evitando acelerones y cambios de marcha innecesarios.

Es preferible usar el acelerador sin miedo antes del cambio de marcha para ponernos a la velocidad -que luego vamos a mantener- que acelerar después forzosamente de manera prolongada y alargando el proceso.

Trata de utilizar las marchas más largas y a bajas revoluciones. Por ejemplo, en ciudad, siempre que sea posible y respetes los límites de velocidad, trata de emplear cuarta y quinta. Por otro lado, recuerda que sólo puedes ir a la primera velocidad unos metros tras el inicio.

5. Aprovecha la inercia del coche

Si sabes que va haber detenciones o bajadas de pendiente, para ahorrar combustible es bueno que dejes de pisar el acelerador y permitir que el coche pierda velocidad por sí solo. Reduce la marcha lo más tarde posible.

6. Paradas

Si realizas paradas de más de sesenta segundos, es recomendable apagar el motor.

7. Sube las ventanillas pero no abuses del aire acondicionado

Con el aire acondicionado encendido, el consumo aumenta un 25%. Sin embargo, circular con las ventanillas bajadas a más de 100km/h provoca mayor oposición al movimiento del vehículo, de manera que incrementa el gasto de carburante en un 10%. Debes tratar de mantener un equilibrio.

8. Prevención al máximo

Debes mantener una distancia prudencial con el coche que te precede, ya que lo prioritario es respetar la seguridad vial y, además, como hemos dicho la velocidad tiene que ser constante para garantizar una velocidad relajada.

9. Garantiza una buena aerodinámica

Reduce las cargas innecesarias. La baca y los baúles al techo aumentan la resistencia al viento, lo cual no es recomendable para ahorrar combustible.

10. Planifica tu ruta con antelación

Elige la ruta más óptima, pues el trayecto más corto no siempre es el que nos lleva a ahorrar más combustible. Considera las paradas, el tráfico, las pendientes…

Aunque parezca evidente, no siempre lo hacemos, perdiendo más tiempo del necesario en hallar nuestro destino.

¡Esperamos que te haya servido!